Los Falsificadores de la Democracia 80
LA FIESTA MUNDIALISTA
No
se trata sólo de su patético intento de montarse, no en las demandas sino en las
movilizaciones de las distintas agrupaciones que legítimamente usaron el telón
mundialista para visibilizar sus luchas, vaciándolas de todo contenido social
para transformarlas en meros relatos patetistas más propios de una telenovela
barata que de una protesta social.
Se
trató también (y sobre todo) de una apuesta por el caos, el miedo y el vacío...
Ello fue evidente incluso desde antes del inicio del campeonato deportivo, con
la absurda campaña de “este mundial no despierta tanta ilusión como los
anteriores celebrados en México” (como si el país y su sociedad en 2026 fueran
mínimamente comparables a los de 1986 o 1970), montada desde meses atrás por
les opinócratas de los medios de la derecha y reproducida por las granjas de
bots y trollcenters de redes sociales, cada vez con mayor intensidad conforme
se acercaba el arranque de la justa.
Porque,
al contrario de las agrupaciones en cuyas legítimas movilizaciones pretendieron
montarse, la derecha necesitaba estadios y plazas vacías; pantallas gigantes
que transmitieran partidos ante un público escaso o inexistente, mientras las
calles de la CDMX (y sólo las de la CDMX) colapsaban en medio del tráfico y la
furia ciudadana (porque, obviamente, el tráfico sólo es noticia cuando sucede
en la CDMX, en Guadalajara y Monterrey los cortes viales por los partidos no
parecían ser un problema digno de cobertura mediática)... Porque necesitaban escenas
que confirmaran el absurdo relato de un país sumido en “el miedo” y “la
inseguridad”, que llevan vendiendo desde 2018.
Por
eso las calles y plazas abarrotadas de música y fiesta popular, más allá de lo
excluyente que eran los precios de entrada a los estadios, les resultaban
incómodas y “condenables” y trataron, por todos los medios, de aprovecharlas o
vaciarlas. De Ahí la tristísima estrategia de los “pañuelos blancos” promovida
por “ciudadanes independientes”, a fin de que estos fueran agitados al grito de
“fuera Morena” durante el himno en estadios y plazas públicas... Iniciativa ridícula
que sólo fue seguida en el primer partido por una ridícula Alessandra Rojo de
la Vega en su butaca de la zona VIP del estadio Azteca.
Y
de ahí también la cobertura mediática de los festejos tras los partidos de la
selección nacional, demasiado enfocada en retratar excesos y “violencias” que
desalentaran la participación popular en las trasmisiones en plazas públicas y
festejos posteriores... Y de ahí también, por supuesto, el carroñero uso que
dieron a la trágica muerte de cuatro personas durante los festejos por el
triunfo de México sobre el Ecuador.
Y,
obviamente, también de ahí el intento de “enfrentar” las proyecciones públicas
y los festejos con las agrupaciones que legítimamente protestaban aquellos
días, vendiendo la idea de que lo uno y las otras era “incompatibles”, con el
falaz discurso de que la protesta social pretendía “boicotear los partidos” y “suspender
el mundial”.
(Para
lo cual, por supuesto, contaban con la complicidad, no siempre inconsciente ni
bien intencionada, de esa “verdadera izquierda crítica y apartidista” que
parecería muy convencida de que el festejo “desmoviliza y anula la conciencia
social”).
Por
eso medios como Aristegui Noticias o el Universal magnificaron hasta el absurdo
la lamentable actuación de tres fifas whitexicans (que muy probablemente votan
por el PAN) usando una lona con fotografías y nombres de desaparecides para
taparse de la lluvia y el obvio y justo reclamo de las madres buscadoras ante
ello... Omitiendo, por supuesto, que antes y después del condenable incidente,
la protesta de las madres buscadoras convivió sin confrontaciones con los
festejos por el triunfo sobre Sudáfrica.
Porque
a las madres buscadoras, a la CNTE, a las familias de los normalistas de
Ayotzinapa y a todas las otras agrupaciones que legítimamente se manifestaron
aquellos días, les servían más las calles y plazas públicas llenas y la
cobertura mediática internacional de las proyecciones masivas y los festejos,
que “boicotear partidos” o “suspender el mundial”; en las calles y plazas
públicas llenas podían hacer llegar sus demandas a más oídos en el país y fuera
de este.
(Lo
que hace aún más desatinada la forma desafortunada con la que el gobierno de la
CDMX afrontó las protestas en las inmediaciones del estadio Azteca. Porque su
fallida estrategia fue usada y magnificada por los medios de la derecha y la “verdadera
izquierda crítica y apartidista”, para presentar como “represión dictatorial”
algo que meramente era una contención desproporcionada)
Y
al apostar por la radicalización de la protesta y su confrontación con las
proyecciones masivas y festejos públicos, la derecha también apostaba por “la
furia” del público en los estadios.
Confiada
en que los privativos precios de los boletos implicaría que la gente en los
estadios correspondería únicamente a una clase social “contraria al gobierno de
la 4T” (aunque todas las encuestas indican que el gobierno de Sheinbaum goza de
una aprobación mayoritaria incluso entre el percentil más alto de la escala
económica), pretendían transformar los partidos que la selección mexicana
disputó en territorio nacional, en mítines contra el gobierno federal.
Lo
cual partía, por supuesto, de una muy errada lectura de la realidad... De ahí
que sólo lograran obtener a una ridícula Alessandra Rojo de la Vega agitando un
ridículo pañuelito blanco durante la inauguración, el ridículo video de menos
de 10 segundos de un ridículo grupo de 20 personas, que intento gritar “fuera
Morena” en las gradas del Azteca antes de que toda la gente que les rodeaba les
mandaran callar y que Ricardo Salinas Pliego, que se imaginaba proclamado “Presidente”
por el público del Azteca, obtuviera un apodo misógino y homofóbico, que lo
identificaba como la mascota servil de Trump y que le perseguirá permanentemente
mientras mantenga cualquier aspiración política.
Terminado el mundial en y para México, queda
sólo una derecha derrotada por enésima vez, tras aplicar, por enésima vez, las
mismas estrategias fallidas que llevan aplicando desde 2018.
Etiquetas: Apuntes sobre periodismo, tratado sobre la necedad, virus informáticos



%20HD.jpg)


.jpg)
