SEXTIEMBRE 2026 06
Retomemos lo del Sextiembre... Y hoy los dados han arrojado
21 - Chocolate
TASCALATE
Frente
a la pequeña tina se despoja de las diversas capas de ropa y, sólo por un
momento, disfruta del agrio olor de su propio sudor... Normalmente se demoraría
en cada prenda, acariciando su propia piel morena y limpiándose en seco con la
tela de sus propias ropas; hoy no hay tiempo.
Denuda
queda de pie en la pequeña tina. En otras circunstancias habría usado una gran
tina donde pudiera recostarse de cuerpo entero, mientras su amante en turno le
traería el agua caliente para ir lavándose lentamente, acariciándose... Hoy no
hay tiempo.
Acaricia
el vello de sus axilas; si la situación fuera más sencilla, sonríe, bastaría con
lavarse ahí. Mueve su mano hacia el nacimiento de sus breves senos, rodeándolos
con las puntas de sus dedos en una espiral que va cerrándose, rápidamente,
hacia sus pezones... Se detiene y suspira; hoy no hay tiempo.
Con
la punta de sus dedos recorre su vientre y se permite una sonrisa leve cuando
siente la peluca que rodea su ombligo. Baja siguiendo su propio vello que va
haciéndose cada vez más espeso y lamenta no poder detenerse a disfrutar el
cosquilleo que le provoca en la yema de sus dedos; hoy no hay tiempo.
Siente
un pequeño estremecimiento cuando toca el carnoso botón entre sus vellos. Se acaricia
con el dedo índice. Conforme el estremecimiento va creciendo, empieza a
introducirse los dedos medio e índice. Muerde los dedos de su otra mano para
reprimir su propia voz; hoy no hay tiempo.
Siente
una humedad pegajosa en la yema de los dedos que entran y salen; es el momento.
Toma la pequeña bandeja con agua caliente y empieza a lavar entre sus piernas.
Se asegura que toda el agua caiga en la tina a sus pies mientras sigue frotando
e introduciendo y sacando sus dedos. Acalla el pequeño grito del final y siente
como los vellos se erizan; ojalá hubiera más tiempo para esta parte.
Sale
de la tina y siente un pequeño placer cuando sus pies tocan el suelo frío.
Mientras se seca y empieza a vestirse mira el agua que recolectó, sonríe
divertida al percatarse de los pequeños vellos que flotan en la tina; justo lo
que necesitaba.
Calienta
el agua con semillas de cacao molidas en el metate mientras va agregando las pequeñas
bolas de masa de maíz y los polvos de achiote y canela. Retira el recipiente
del fuego y añade el azúcar, bate vigorosamente para mezclar todo, enfriar la
bebida y levantar una espuma espesa; pequeñas gotas de sudor caen en la bebida,
“sólo un pequeño extra”, sonríe.
El
aroma del cacao inunda la habitación mientras escucha las pisadas que se
acercan por el pasillo; justo a tiempo. Sirve la bebida en jícaras y espera;
bastará con ofrecerlas a los enviados del Santo Oficio con cara inocente y
seguramente aceptarán voltear hacia otro lado mientras ella huye; nunca ha
fallado.
Ya se las arreglará para mudarse de ciudad y buscar con quien compartir sus bebidas especiales. Tal vez se dirija hacia la costa, se le antoja conocer la Villa de la Veracruz sin tener que pasar por las celdas de San Juan de Ulua.
Mario Stalin Rodríguez
El Tascalate es una bebida refrescante preparada con los ingredientes enumerados en el texto. En la medicina tradicional prehispánica se suponía que si era preparada con el agua con la que una mujer se lavara la zona pélvica, servía para aumentar el vigor sexual masculino. Su consumo fue prohibido en la colonias americanas del trono de Castilla y Aragón por, presuntamente, "despertar las bajas pasiones de quienes no tuvieran la protección de una fe católica fuerte".
Entre la segunda mitad de los 1500 y principios de los 1800 de nuestra era, las autoridades coloniales prohibieron el consumo de bebidas de cacao entre las poblaciones indígenas, africanas esclavizadas y afrodescendientes libres de las colonias americanas de España. Cientos de personas, en su mayoría mujeres, fueron acusadas y condenadas por el Santo Oficio por estas prácticas y terminaron sus vidas o bien quemadas en los autos de fe o en las celdas de la cárceles coloniales.
Y tras el breviario académico; el Sextiembre casi concluye, pero aún queda su recta final...
Etiquetas: 12 Uvas, Entrada programada, SEXTIEMBRE, tratado sobre la necedad











