jueves, octubre 23, 2014

CRÓNICAS MARCIANAS

Ten pensamientos Limpios, Chaval...

Recuerdo a ciencia cierta cuál fue mi primer encuentro con el marciano... Está muy relacionado, se crea o no, con uno de los secretos menos secretos del periodismo.
            Supongo que habrá que contextualizar; cuando se piensa en periodismo, se piensa en intrépidos reporteros que corren aventuras para perseguir la información... Y en parte es así; al menos, lo es para quienes ejercen el periodismo de cierta manera.
            Pero hay otra parte de la que poca gente habla y que nunca enseñaran en las facultades; las interminables tardes en la redacción a la espera de que algo ocurra o alguien emita un comunicado oficial o, al menos, una mísera nota de prensa. Son tardes interminables mirando la pantalla de la computadora; esperando...
            Y uno se aburre y se distrae con lo que puede.
            En mi caso, la distracción fue de la web de ADLO al blog del mismo grupo y, de ahí, a través de una de esas series veraniegas que se montan ahí, a los posts del marciano...

No es que fuera precisamente original.
            De hecho, ahí se retrataban cosas que todos aquellos a quienes les gustan las historietas (tebeos, cómics o como se quiera llamarles) han pensado alguna vez... Es sólo que nadie lo había publicado así ni con tanto humor (a veces un tanto negro, otras muy subido de tono y, siempre, verde en el sentido cromático del término).
            Así, llegué tarde al blog del marciano.
            Para mi arribo ya llevaba uno o dos años publicando.
            Mentiría si dijera que recuerdo el primer post en el que comenté... Pero sí recuerdo cuál fue en el primero en el que me sentí como en casa... Y ese es, precisamente, el asunto aquí.
            En el blog marciano encontré no sólo un lugar para leer algo entretenido.
            Encontré, sobre todo, personas a las que apreció, a muchas de ellas, incluso sin haberlas visto nunca cara a cara... Presencias que fueron importantes para mis días, noches y madrugadas... Rostros con quienes, en una o más ocasiones, me he encontrado y compartido mesa, charlas y risas... Y, sobre todo, razones para seguir andando.

Será que el marciano lo sabe... O no, pero es en buena medida su permanencia por estos bites, una de las razones por las cuales sigo yo también por aquí.
            Será que el marciano lo sabe... O no, pero en mis peores momentos (hace poco más de tres años de ello), fue leerle una de las cosas que me permitió, lentamente, ir recomponiendo los pedazos de lo que era mi vida; acomodarlos alrededor del vacío y seguir caminando.
            Será que el marciano lo sabe... O no, pero el leerle noche tras noche, da un poco de sinsentido al caos diario y eso siempre se agradece.

Y hoy (bueno, no hoy, el próximo 27) el marciano cumple 10 años en la web... Y eso, no se dude, es motivo de celebraciones...


Mario Stalin Rodríguez.

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1 Comments:

Blogger Lograi el Luciérnago said...

¡¡La foca!! ¡¡La foca que lo empezó todo!!

6:56 a.m.  

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