miércoles, mayo 15, 2013

Colaboraciones NO tan espontáneas II

Pues eso, segundo de los tres relatos que Nanny Tata Ogg me regaló tras mucha insistencia de mi parte... El tercero de ellos verá la luz, espero, en algún momento de Junio... En vía de mientras, disfruten de esto a manera de adelanto:


Atrapado


            No tardarán en encontrar mi escondite. Cada vez están más cerca, puedo oírlos perfectamente. Este sótano ha sido mi salvación pero también será mi tumba. Lo sé. No me importa. No mucho en todo caso. Una parte de mí está deseando que me atrapen y acabar con todo de una vez. Estoy cansado de huir, de esconderme, de ser acosado y cazado. Casi mejor acabar.
            Durante un tiempo nos creímos triunfantes. Los habíamos arrinconado, parecía que su número había decrecido. Hacía tiempo que no veíamos ninguno nuevo y eso nos hizo creer que habíamos vencido.
            ¡Estúpidos!
            Creíamos tener el poder. Éramos más que ellos. Éramos más fuertes. Éramos invencibles. Éramos poderosos. Creíamos poseer el mundo.
            ¡Estúpidos, estúpidos, estúpidos!
            Aquello no fue más que un espejismo. Una ilusión. Un deseo infundado.
            Ellos reaccionaron, contraatacaron... y vencieron.
            Los pocos de nosotros que quedamos nos hemos convertido en diversión. Somos perseguidos, acosados y cazados como conejos.
            Llevo días huyendo y estoy cansado. Estoy hambriento. Estoy desesperado. Hace mucho que no veo a ninguno de los míos. Mire donde mire, vaya donde vaya, sólo los veo a ellos ocupando carreteras, calles y casas.
            Creíamos que habíamos vencido.
            ¿Se puede ser más iluso?
            Oigo sus pasos en el piso de arriba. Lentos pero seguros, implacables e incansables. Que me encuentren es sólo cuestión de minutos, quizás segundos.

            Ahora incluso puedo olerlos.
            ¡Qué hambriento estoy, qué cansado!
            Ya me han encontrado.
            Golpean la puerta. No pararán hasta derrumbarla.
            Bien, me alegro. Ahora todo acabara. Al fin.
            Les espero en pie. Agotado pero firme. No voy a dejar que me maten sin más, antes espero llevarme a un par de esos monstruos.
            Les grito aunque sé que no me entienden.
            La puerta cede.

            Los humanos entran.
            Conmigo muere mi raza.
            Soy el último zombi y estoy hambriento....


Sí, efectivamente, si leen el anterior y éste, además de la felicitación cumpleañera que me hizo llegar, empezarán a notar cierto patrón en todo esto... Será que me conoce.

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2 Comments:

Blogger Jose Etxeberria said...

¡Qué pena! ¡Los zombis no heredarán la tierra! ;-)
Mis felicitaciones a Nanny Ogg y a ti por ilustrarlo.

5:52 a.m.  
Blogger Nanny Ogg said...

Ays, que yo creía que había comentado aquí :D Aunque poco que comentar, aparte de que tus ilustraciones cada día me gustan más y que me encanta verlas ilustrando mis relatos. Vamos, que yo me apunto a repetir :D

9:15 a.m.  

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