SEXTIEMBRE 2026 04
Entonces, continuando con lo que continuar se debe, volvemos a tirar los dados para saber qué temática del Sextiembre abordar y el resultado ha sido
03 - Cambio de roles.
BAÑO OCUPADO
El
golpe de la puerta al abrirse bruscamente le hace voltear. Ella le sonríe desde
el marco, avanza un poco y cierra la puerta a sus espaldas asegurándose de echar
el seguro; que los borrachos (y el masculino es pertinente) lidien con los
efectos diuréticos del alcohol como buenamente puedan... Al menos por un rato.
No
suele ser tan asertiva, de hecho su timidez casi patológica es motivo de burla
constante entre sus amistades... Si alguien le llegara a preguntar después,
diría que el arranque se debió al alcohol, aunque en realidad no soporta el sabor
del alcohol y sólo ha bebido si acaso dos tragos pequeños del vaso que pasea de
un lugar a otro del bar, a manera de escudo contra quien quiera “invitarle una
copa”... Conoce muy bien cuáles son las reglas que se aplican a las “borrachas”
y sabe comportarse de acuerdo a estas... Hasta hoy que decidió ir en contra.
Le
basta una mirada fugaz alrededor para confirmar que no hay nadie más en el
baño. Él intenta decir algo, pero ella avanza y le besa antes de que la primera
sílaba salga de sus labios, presionándolo contra una pared. Con más sugerencia
que fuerza, el abrazo femenino los conduce hasta un retrete en un cubículo
vació y lo sienta en este mientras manos femeninas desabrochan y bajan su
pantalón.
“¿Tienes
condones?” Pregunta ella mirando su erección; “espera un poco”, concluye con
una sonrisa mientras sale del cubículo cerrando la puerta, dejándolo sentado, excitado
y estupefacto. Él suele ser quien toma la iniciativa, él SIEMPRE es quien toma
la iniciativa; es parte de la permisibilidad de la que gozan los “borrachos
divertidos”; poder abordar a las mujeres incluso si el rechazo posterior era
muy seguro (y vaya que él recibía rechazos seguido)... Esta variable no estaba
en las reglas que él conoce.
La
puerta del cubículo vuelve a abrirse y ella entra sonriendo, en su mano
sostiene su ropa interior de encaje y el sobre de un condón, por un milagro de
la casualidad, la máquina que el dueño del bar se vio obligado a instalar en
sus baños durante la campaña contra el SIDA del gobierno en los 90 del siglo
pasado, es una de las pocas que aún reciben mantenimiento y son resurtidas por
la empresa contratista (más por mérito de la empresa contratista que por parte
del dueño del bar).
Vuelve
a besarlo y se inclina mientras abre el sobre metalizado. Con su boca comprueba
el estado de la erección... En cualquier otro momento la idea de tocar con sus
rodillas desnudas el suelo del baño de hombres de un bar le habría parecido completamente
repulsiva, no se diga ya lo de tener relaciones en uno; eso ni siquiera estaba contemplado
en su libro de “reglas para un bar”, sólo que hoy, por ninguna razón en
realidad, había decidido olvidar su libro de “reglas para un bar”.
Se incorpora y, arremangándose la falda sólo lo necesario, se sienta sobre él mientras con su mano dirige el miembro encapuchado para asegurar la penetración... Él intenta decir algo, ella lo calla con besos.
Mario
Stalin Rodríguez
Y ya está, más al respecto próximamente (en la noche-madrugada que va del Miércoles al Jueves, lo más probable).
Etiquetas: 12 Uvas, Entrada programada, SEXTIEMBRE, tratado sobre la necedad




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