jueves, mayo 14, 2009

A TRAVÉS DE LA VENTANA

-¿Quieres pasar?- Preguntó ella.

-Quiero-, dijo él-, pero no lo haré.


La descubrió en una noche de hambre saciada. Volvía flotando y la vio... Se preparaba para dormir. Distraída, tarareando una canción, se despojaba de sus ropas de calle, la dejaba tiradas, desordenas, por todo el piso de su habitación. Desnuda, tarareando, se dirigía a la cama, se vestía con una pijama demasiado infantil.

De pronto, un escalofrío, como si alguien le mirara recorriendo su espalda de arriba para abajo. Volteó hacia su ventana, pero no le vio; sólo había niebla.


Las muertes empezaron a se noticia, alguien entraba a las casa de los poderosos y los mataba, dejándolos sin sangre como parte de algún ritual enfermo. La primer víctima había sido un banquero, le siguieron políticos y empresarios. Al principio se intentó acallar la noticia, atribuyendo las muertes a una epidemia extraña, pero pronto los cuerpos fueron demasiados para ocultarlos.

La policía se encontraba perpleja, nadie había visto al asesino de las noches de niebla y las cámaras que muchas potenciales víctimas habían instalado no registraban su presencia.


Regresaba a ella. Siempre a través de la ventan fue aprendiendo sus costumbres. A veces se quedaba hasta muy tarde frente a la computadora, jugando, platicando o haciendo tarea, mientras tarareaba alguna canción infantil. La miraba repetir su rutina, incorporarse de la computadora, desnudarse completamente, dirigirse así hasta la cama y vestirse con pijamas infantiles.

Poco a poco fue aprendiéndola, su piel pálida, su cabello oscuro, sus ojos grandes y redondos, el vello fino que le cubría la piel del pecho y la espalda. Así nació y creció su deseo.


Con el refinamiento y las riquezas adquiridas a través de los siglos, le era fácil ganarse la confianza de los poderosos; presentarse como un posible cliente, hacerse pasar por alguien de similares intereses, fingirse su amigo, ser invitado con gusto a sus oficinas, clubes y mansiones.

Se alimentaba de los poderosos, el conocimiento y la experiencia adquirida a través de los siglos le habían enseñado que eran ellos los verdaderos monstruos.


A veces ella notaba su presencia, sentía un escalofrío que le recorría la espalda a partir de la nuca, entonces miraba hacia la ventana, pero sólo había sombras, alguna vez un animal nocturno que volaba hacia la luna o un aullido lejano... Así fue hasta la noche en que lo descubrió.

Un ruido inesperado le hizo voltear y lo vio a través de la ventana, su piel pálida, los ojos claros y profundos, el pelo largo y quebrado... Observándola.


Era viejo, demasiado. No recordaba su vida antes del hambre, pero sabía que una noche en que se preparaba para dormir había descubierto a la mujer en su ventana, pálida, con el cabello rojo ondeando al viento. Recordaba el deseo por los labios rosas.

No recordaba su vida antes del hambre, pero sabía que una noche abrió su ventana e invitó a la mujer a pasar.


No le tenía miedo y pronto se acostumbro a su presencia. Durante varias noches permanecieron así, mirándose a través de la ventana, en comunicación silenciosa. Entonces, una noche, ella se incorporó de su silla y se denudó lentamente mientras se acercaba a la ventana...

-¿Quieres pasar?- Preguntó

-Quiero-, dijo él-, pero no lo haré.

Ella abrió la ventana y, sacando su torso desnudo a la noche, le abrazó...


Mario Stalin Rodríguez

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10 Comments:

Blogger Dark Phoenix said...

Vaya... es un cuento un poco diferente, y la verdad es que me ha gustado mucho.

No estoy yo hoy muy dicharachera, pero sí, repito que me ha gustado, y mucho...

Un beso, amor

2:12 a.m.  
Blogger Nanny Ogg said...

Esto... el sombrero, el sombrero, venga ¿dónde lo hemos metido que tengo que quitármelo ahora? En fin que me ha entusiasmado.

Besos

10:57 a.m.  
Blogger DRIADA said...

Gotas de romanticismo van resbalando por cada una de las palabras escritas. Ese romántico que todos llevamos dentro aunque a veces no lo queramos reconocer.
Un abrazo amigo

6:25 a.m.  
Blogger La princesa sin castillo said...

hi!! bite me vampire...

No, ya en serio...leyendo esto me di cuenta lo mucho que extraño leer tus cuentos...

Notas que hacer:
1. Me debes una celebración

1:59 p.m.  
Blogger El Jardinero del Kaos said...

me gusto, sobre todo la imagen de decrepitud a varias escalas que muestras...
voto por mas cuentos!!!

8:23 p.m.  
Blogger Necio Hutopo said...

La verdad es que, ante la decaída en el número de comentaristas, a veces me pregunto si tiene caso seguir contestando...

Darkie. Pues eso, besos.

Nanny. Gracias, el sombrero (creo) se ha quedado en tu blog.

Driada. Pues mira que leyéndome, casi cualquiera dirí que mi problema no es que no reconozca a mi romántico interior, sino que a veces no lo puedo dejar de lado.

Farifedas. Vale, yo hago caso... Eso sí, leerme, lo que se dice leerme, es fácil; basta con darse una vuelta por los archivos de este blog. Lo que yo extraño es platicar.

Jardinero. Decrepitud?

5:28 a.m.  
Blogger La princesa sin castillo said...

si ya se yo te leo... no siempre comento... pero de que me paseo por acá me paseo... es sólo que hace rato no leía este tono, ni cuentos...

12:14 p.m.  
Blogger Jaurne said...

La fiebre de Twilight llega al mundo Hutopo por lo que veo.

2:39 a.m.  
Blogger Noche said...

Hola Mario, que bueno que a mi regreso me consiga con algo que me saque de mis empalagosos pensamientos..

Gracias por siempre, siempre pasarte por mi cuevita..

ABrazos.

7:32 a.m.  
Blogger 珊珊李 said...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

2:45 a.m.  

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